Figura 2. Fachada de la Catedral de Toledo. Fotografía de J. Laurent, sin fecha.

TOLEDO · EXPOSICIÓN DIGITAL

El despertarturísticode la Catedral Primada

ITINERARIO DE CINCO ZONAS

Figura 2. Fachada de la Catedral de Toledo. J. Laurent (s. f.).

ORGANIZAN
Universidad de Castilla-La ManchaFacultad de Humanidades de ToledoCentro de Estudios de Castilla-La ManchaConfluencias
COLABORAN
Archivo y Biblioteca Capitulares de ToledoAyuntamiento de Toledo
COMISARIADO Y DISEÑO

Introducción

«Suntuosa», «Joya», «Estuche de alhajas», «Netamente española» o «Monumento cumbre» son algunos de los calificativos utilizados para describir la catedral de Toledo, símbolo indeleble del patrimonio cultural europeo y la iglesia más preeminente de la península ibérica durante siglos. Sin embargo, las desamortizaciones del siglo XIX la despojaron de gran parte de sus rentas, comprometiendo el mantenimiento del templo y los salarios de sus ministros. Ese declive económico obligó al cabildo a buscar nuevas fuentes de ingresos, encontrando en el incipiente turismo una solución inesperada que transformaría radicalmente su función y fisonomía.

Durante el Antiguo Régimen, el pulso vital de la catedral se medía por su frenética actividad litúrgica, cultural y social. Una catedral que muchos artistas decimonónicos recrearon desde lo sublime y lo pintoresco. Entre 1899 y 1964, este espacio de fervor religioso inició una profunda reconversión. Se creó un museo para exhibir su patrimonio mueble, se habilitaron la Sacristía y el Tesoro con vitrinas expositivas, se retiró mobiliario histórico y se estableció un sistema de visitas mediante compra de entradas. Los beneficios generados permitieron restaurar el edificio y sus objetos litúrgicos y artísticos, completando así ese tránsito «de misas a masas».

Les proponemos un itinerario típico de aquel despertar turístico. Como los visitantes nacionales e internacionales, recorrerán el templo desde la Puerta del Reloj hasta su salida por la Puerta del Mollete. Admirarán aquellos espacios y tesoros inmortalizados en las imágenes de guías, postales, entradas y folletos de la época. Estas piezas efímeras, hoy testimonio histórico, construyeron la imagen turística de un monumento que forma parte de nuestro imaginario colectivo todavía hoy.

El plano de la visita.

Selecciona una zona para localizar sus espacios.

Entrada · Puerta del Reloj Salida · Mollete / Niño Perdido

Figura 10. Plano de Juan Francisco Rivera Recio, Guía de la Catedral de Toledo (1949). Adaptación gráfica del plano original. Figura 55. Superficie de papel para el plano interactivo.

01 / 05
Recoger la entrada
Figura 47. Llegada a la Puerta del Reloj. Recreación con IA
LA ENTRADA · PUERTA DEL RELOJ

Puerta
del Reloj.

Acércate para recoger la entrada antes de acceder al templo.

CATEDRAL PRIMADA · TOLEDO

Figura 47. Llegada a la Puerta del Reloj. Imagen basada en la Fig. 11. Purger & Co., Archivo Municipal de Toledo (ca. 1903). Figura 54. Portero ficticio que ofrece una papeleta de visita. Papeleta basada en la Fig. 3, Archivo Capitular de Toledo (ca. 1900).

Figura 54. Portero ficticio que ofrece una papeleta de visita. Recreación con IA
Figura 11. Visitantes ante la Puerta del Reloj
Figura 11. Visitantes ante la Puerta del Reloj. Purger & Co., Archivo Municipal de Toledo (ca. 1903).

La postal de Purger & Co., conservada en el Archivo Municipal de Toledo, muestra visitantes ante la Puerta del Reloj hacia 1903 (Fig. 11). El reloj situado sobre la puerta permite reconocer este acceso.

La guía de Rivera Recio de 1949 (Fig. 9) utiliza esta puerta como entrada. Desde ella, el itinerario se dirige al presbiterio, al Altar Mayor y al coro.

Rivera Recio, Guía de la Catedral de Toledo (1949); Estatutos del Cabildo (1926), estudiados por los comisarios.

Los estatutos de 1926 repartían las tareas: el portero entregaba los billetes y los guardas acompañaban a los grupos, vigilaban las puertas y procuraban mantener el silencio y el orden. Los guardas eclesiásticos, conocidos como «vara de plata», supervisaban estas labores.

Stewart Dick describió con decepción una visita sujeta a horarios y explicaciones repetidas. Su testimonio recuerda que los viajeros no valoraron de la misma manera esta nueva organización.

Figura 54. Portero ficticio que ofrece una papeleta de visita. Papeleta basada en la Fig. 3, Archivo Capitular de Toledo (ca. 1900).

Recoger el billete ↗
Figura 48. Entrega de una papeleta de visita. Recreación con IA
EL BILLETE

Tu entrada

Acerca el billete y reconoce las dependencias que permite visitar.

CATEDRAL PRIMADA · TOLEDO

Figura 48. Entrega de una papeleta de visita. Imagen basada en la Fig. 3. Archivo Capitular de Toledo (ca. 1900).

Entrar en la catedral →
DOCUMENTOS LAS ENTRADAS Y LAS GUÍAS

Entradas y
guías originales.

Las entradas regulaban el acceso y ayudaban a financiar la conservación.

La papeleta de hacia 1900 del Archivo Capitular de Toledo (Fig. 3) daba acceso a la sala capitular, el Tesoro, la Sacristía, el Ochavo, las ropas, las capillas, el coro, la torre y las campanas. En 1925 el recorrido se unificó por tres pesetas.

Otros billetes de colección particular incorporaban imágenes de la catedral (Fig. 4). El billete de subida a la torre costaba dos pesetas y explicaba la campana y los gigantones en su reverso (Figs. 5 y 6). Las guías de 1904, 1929 y 1949 describían las obras y los espacios que podían visitarse (Figs. 7, 8 y 9).

Durante el primer tercio del siglo XX, las tarifas oscilaron entre 1,50 y 3 pesetas según las dependencias incluidas. Había exenciones para algunas autoridades y descuentos para escolares, asociaciones católicas y clientes de agencias turísticas.

Los horarios también condicionaban la visita. Santiago Camarasa criticó en 1926 el acceso de 10:00 a 12:00 y de 15:00 a 17:30: consideraba que muchos viajeros quedaban fuera por falta de tiempo o por llegar a otra hora.

Estos datos explican la organización de comienzos del siglo XX. La papeleta recreada conserva el modelo de hacia 1900 (Fig. 3).

ENTRADAS ORIGINALES
GUÍAS DE LA CATEDRALConsultar la guía de 1949
Figura 50. Altar Mayor de la catedral. Recreación con IA
ZONA A · ALTAR MAYOR Y CORO

Altar Mayor
y coro.

Observa el retablo antes de consultar las fotografías originales.

CATEDRAL PRIMADA · TOLEDO

Figura 50. Altar Mayor de la catedral. Imagen basada en la Fig. 15. Thomas, Ramos, Toledo: 200 láminas (1931).

05 ZONA A · ALTAR MAYOR Y CORO

Altar Mayor
y coro.

El Altar Mayor y el coro ocupan la zona central del itinerario.

Théophile Gautier describió en 1840 las columnas, estatuas y hornacinas del retablo. La fotografía de Thomas del Archivo Municipal de Toledo muestra el Altar Mayor hacia 1930 (Fig. 13). Otras imágenes se publicaron en Toledo: 200 láminas, en 1931 (Fig. 15), y en la revista Life, en 1963 (Fig. 16).

El coro era un espacio destinado al canto y a la liturgia. La fotografía de Castañeira y Álvarez del Archivo Municipal de Toledo permite observar la sillería y las rejas hacia 1913 (Fig. 14). Del mismo archivo procede la fotografía de la Virgen Blanca realizada por Manipel hacia 1957 (Fig. 17).

«El altar mayor o retablo podría por sí sólo pasar por una iglesia»Théophile Gautier · Voyage en Espagne (viaje de 1840)
Consultar el contexto de la guía

El coro seguía destinado al canto y a las ceremonias. Los grupos de visitantes debían circular alrededor de los espacios reservados al culto. La organización turística introdujo horarios y acompañantes para hacer compatibles ambas actividades.

En 1914, John E. Crawford Flitch ironizó sobre la celebración de la misa mayor antes de la llegada del expreso de Madrid. Su comentario muestra cómo el horario del tren influía en la presencia de visitantes.

Altar Mayor y coro.

Figura 13. Cenotafios de Alfonso VII y Sancho IV en la Capilla Mayor. Thomas, Archivo Municipal de Toledo (ca. 1930).

Figura 14. Coro de la catedral. Castañeira y Álvarez, Archivo Municipal de Toledo (ca. 1913).

ANTE EL ALTAR MAYOR

Amplía la fotografía para observar cómo se organizan sus escenas, figuras y elementos arquitectónicos.

Figura 13. Cenotafios de Alfonso VII y Sancho IV en la Capilla Mayor
Figura 13. Altar Mayor, hacia 1930. Thomas, Archivo Municipal de Toledo (ca. 1930).
06 LA GUÍA EN EL CONTEXTO DE LA POSGUERRA

La guía
de 1949.

Las guías seleccionaban las obras que debía conocer el visitante y explicaban cómo interpretarlas. En 1904, la publicación impulsada por el cabildo reunió fotografías y textos en castellano y francés, con las piezas numeradas para facilitar su identificación (Fig. 7). José Polo Benito dedicó después dos volúmenes de El arte en España al templo y al museo, publicados en 1927 y 1929 (Figs. 46 y 8). Cada uno incluía 48 fotografías de la casa Thomas y también se editó en inglés y francés.

Juan Francisco Rivera Recio organizó su guía de 1949 según el recorrido de la visita (Fig. 9). Ordenó 49 hitos y los acompañó con un plano y más de 300 fotografías. El viajero podía consultar una explicación de cada espacio mientras avanzaba por la catedral.

La guía se publicó durante la dictadura franquista. Junto a las descripciones de los espacios y las obras, transmite una interpretación nacionalcatólica de la historia y de la Guerra Civil. En el caso del coro, combina la explicación artística y litúrgica con el recuerdo de los miembros del cabildo asesinados. La fotografía de Castañeira y Álvarez, conservada en el Archivo Municipal de Toledo, permite reconocer el espacio al que se refiere (Fig. 14).

La sillería y las rejas delimitan el espacio destinado al canto y a la liturgia. La fotografía del Archivo Municipal de Toledo permite observar su disposición (Fig. 14).

Figura 14. Coro de la catedral
Figura 14. Coro de la catedral. Castañeira y Álvarez, Archivo Municipal de Toledo (ca. 1913).
Figura 51. Visitantes en la girola. Recreación con IA
ZONA C · GIROLA Y CAPILLAS

La girola.

El itinerario continúa detrás del Altar Mayor.

CATEDRAL PRIMADA · TOLEDO

Figura 51. Visitantes en la girola. Imagen basada en la Fig. 22. Ramos, Toledo: 200 láminas (1931).

08 ZONA C · GIROLA, SALA CAPITULAR Y CAPILLAS

Figura 22. Girola de la catedral. Ramos, Toledo: 200 láminas (1931).

GIROLA Y CAPILLAS

Girola y
capillas.

La girola permite recorrer la parte posterior del Altar Mayor.

La vista publicada por Ramos en 1931 muestra los arcos y pilares de la girola (Fig. 22). En esta zona se encuentra el Transparente de Narciso Tomé, representado en una fotografía estereoscópica de colección particular (Fig. 23).

La sala capitular servía para el gobierno del templo. Las fotografías del Archivo Municipal de Toledo muestran la silla arzobispal hacia 1885 y la antesala capitular hacia 1894 (Figs. 24 y 25). La guía francesa de Rivera Recio de 1957 publicó otra vista (Fig. 26). Las imágenes de las capillas del Archivo Municipal de Toledo documentan una visitante hacia 1897 y un sepulcro hacia 1910 (Figs. 27 y 28).

Algunos viajeros del siglo XVIII rechazaban la acumulación de adornos. Muchos autores románticos del XIX valoraron esa misma riqueza como una muestra de la importancia artística e histórica de la catedral. Tampoco coincidían entre sí: Richard Ford criticó el Transparente en su Handbook for Travellers in Spain (1855), mientras otros apreciaron la variedad de estilos y obras del templo.

Figura 52. Visita a la Sacristía. Recreación con IA
ZONA D · SACRISTÍA Y TESORO

La Sacristía.

Las obras y las vitrinas forman parte de la visita.

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Figura 52. Visita a la Sacristía. Imagen basada en la Fig. 29. Ramos, Toledo: 200 láminas (1931).

09 ZONA D · SACRISTÍA, ROPAS Y OCHAVO

El museo
catedralicio.

Colecciones y vitrinas
en la visita turística.

Figura 29. Sacristía con vitrinas en 1931
Figura 30. Sacristía, hacia 1894
CA. 18941931

Figura 30. Sacristía, hacia 1894. Archivo Municipal de Toledo (ca. 1894).

Figura 29. Sacristía con vitrinas en 1931. Ramos, Toledo: 200 láminas (1931).

Dos fotografías con perspectivas distintas. La comparación muestra el cambio expositivo; no es una reconstrucción del mismo encuadre.

El museo catedralicio abrió en 1900.

Su apertura reorganizó la visita a las colecciones de la catedral. La fotografía de hacia 1894 del Archivo Municipal de Toledo muestra la Sacristía antes de esa apertura (Fig. 30). La imagen publicada por Ramos en 1931 permite observar las vitrinas instaladas después (Fig. 29). Los encuadres son distintos.

La fotografía publicada en Archivo Secreto documenta la retirada de obras de la Sacristía en 1936, al comenzar la Guerra Civil (Fig. 31). La guía de posguerra presentó las pérdidas mediante un discurso de denuncia política. La edición francesa de 1957 también reprodujo la Custodia y el Tesoro (Figs. 32 y 33).

El cardenal Ciriaco María Sancha impulsó la apertura del museo en 1900 para obtener recursos y mejorar la conservación. Se reunieron obras que estaban dispersas por distintas dependencias. Se numeraron y se instalaron muebles y vitrinas para protegerlas.

El cabildo llamó «fondo de alhajas» al dinero recaudado con las visitas. Ayudó a reparar las cubiertas, la Puerta de los Leones, el pavimento y las rejas, y a restaurar pinturas del Greco, obras de Pantoja de la Cruz y piezas textiles.

También se modernizaron las instalaciones. Durante el primer tercio del siglo XX se incorporaron luz eléctrica, calefacción, teléfono y sistemas de aviso. La visita turística formó parte de una adaptación más amplia del edificio.

Figura 53. Visita al patio del claustro. Recreación con IA
ZONA E · CLAUSTRO Y TORRE

El claustro.

Consulta el claustro, los gigantones y la torre.

CATEDRAL PRIMADA · TOLEDO

Figura 53. Visita al patio del claustro. Imagen basada en la Fig. 39. Ramos, Patronato Nacional de Turismo, Archivo Municipal de Toledo (1930).

10 ZONA E · TORRE, GIGANTONES Y CLAUSTRO

Torre y
claustro.

La torre, los gigantones y el claustro formaban parte de la visita.

El Archivo Municipal de Toledo conserva las imágenes de los gigantones de Kâulak, Hauser y Menet de 1902 (Fig. 36), la postal de la torre de Hauser y Menet de 1907 (Fig. 34) y la fotografía de Manipel desde una calle en 1958 (Fig. 37). Los gigantones y la tarasca estaban vinculados a las celebraciones del Corpus Christi.

La fotografía de colección particular de 1936 muestra a Luis Buñuel, Hernando Viñes y Lulú Jourdain en el campanario (Fig. 35). Las galerías del claustro fotografiadas por Thomas y la vista del patio del Patronato Nacional de Turismo proceden del Archivo Municipal de Toledo (Figs. 38a, 38b y 39). Una imagen anónima de colección particular muestra visitantes en el claustro hacia 1950 (Fig. 40).

En el claustro bajo había un quiosco de álbumes, postales y recuerdos. Los estatutos de 1926 encargaban su abastecimiento y su contabilidad al mayordomo de la Mesa Capitular. Los viajeros podían llevarse las imágenes y compartirlas al regresar a casa.

El itinerario fue cambiando con las necesidades de conservación. En un momento anterior se retiró el cuarto de los gigantones de la visita por el mal estado de las figuras. La decisión muestra que conservar las piezas y ofrecer una buena impresión a los viajeros eran tareas relacionadas.

Torre y campanario.

Figura 34. Postal de la torre de la catedral. Hauser y Menet, Archivo Municipal de Toledo (1907).

Figura 35. Luis Buñuel y sus acompañantes en el campanario. Colección particular (1936).

SALIDA · MOLLETE / NIÑO PERDIDO

Puerta
del Mollete.

La Puerta del Mollete, también llamada del Niño Perdido, da acceso al claustro y es la salida indicada en la guía de Rivera Recio. Desde aquí puedes consultar el archivo y guardar tu billete.

ABCDE

Figura 53. Visita al patio del claustro. Imagen basada en la Fig. 39. Ramos, Patronato Nacional de Turismo, Archivo Municipal de Toledo (1930).

UN ESPACIO VIVO LA CATEDRAL Y SUS VISITANTES

Un icono turístico.

Las visitas turísticas cambiaron la forma de utilizar y conocer la catedral. La apertura del museo en 1900, las entradas y los itinerarios organizados dieron mayor espacio a quienes acudían para contemplar sus obras de arte. La actividad religiosa compartió el edificio con nuevas formas de visita y con servicios destinados a ese público.

Las guías y las postales difundieron su imagen, y los propios visitantes la incorporaron a sus recuerdos. Estas cuatro fotografías de colección particular muestran a una visitante en 1930 (Fig. 41), grupos en los años cuarenta y en 1950 (Figs. 42 y 43), y dos turistas ante la torre en los años sesenta (Fig. 44). Posar con el monumento lo vinculaba a una experiencia personal que podía conservarse y compartirse.

Así se fue consolidando la catedral como un icono turístico de Toledo. Hoy la visita cultural convive con el culto. Su historia permite entender cómo un edificio cambia con las personas que lo utilizan: la conservación, las celebraciones religiosas y el turismo forman parte de su vida cotidiana.

EL DESPERTAR TURÍSTICO
TE ENCUENTRAS AQUÍ

El recorrido

Figura 10. Plano de Juan Francisco Rivera Recio (1949). Las huellas añadidas siguen las zonas de circulación.

BIBLIOGRAFÍA

Referencia bibliográfica

DOCUMENTO HISTÓRICO

TU BILLETE DE VISITA
Figura 3. Papeleta de visita, Archivo Capitular de Toledo, hacia 1900

Figura 3. Papeleta de visita a las dependencias de la catedral. Archivo Capitular de Toledo (ca. 1900).

EXPOSICIÓN DIGITAL · TOLEDO

El despertar
turístico

ITINERARIO DE LA GUÍA DE 1949
Registro de las cinco zonas del recorrido.

RELOJ → ALTAR → NAVES → GIROLA → SACRISTÍA → CLAUSTRO
GUÍA DE RIVERA RECIO · 1949N.º 000001
Entrar en la catedral →

Comisariado y diseño